Presentación de Adela

Me gusta pensar y reflexionar. Considero muy importante, junto a la lectura de libros buenos, la reflexión pausada, tranquila y consistente.

No me gustan las discusiones maleducadas, sin argumento y con mucho insulto, como tampoco el vocabulario o gesto bruto. Se puede discutir sin perder la educación.

Con Luis, el hombre de mi vida, decidimos abrir un a cuenta de blog conjunta para saborear esos pensamientos que nos vuelan, así de espontaneo, y plasmarlo en texto. Como católicos practicantes que somos, queremos que sea un blog dirigido con esa actitud, pero abiertos, con respeto, a otras opiniones.

Como católica convencida por la experiencia, quiero expresar mi absoluta decepción respecto de religiones nuevas y buenistas; religiones políticas como el comunismo, separatismo… No se puede hablar de amor y valores universales sin mencionar a su Creador. Merecen TODA mi desconfianza todos aquellos grupos, ideologías que hablan del amor y bien común sin mencionar a Dios, puesto que es el Único merecedor del título póstumo de Amador. Dios y sólo ÉL es el Amor puro y desinteresado de manera Absoluta. Un hombre puede llegar a ser grande pero no un Dios. Nadie que se crea Dios puede “vender” producto fiable.

Como aclara muy bien Chesterton en una de sus mejores obras, titulada Ortodoxia: “Las virtudes también andan desencadenadas; y las virtudes se extienden más desenfrenadas y causan prejuicios más terribles. El mundo moderno está lleno de viejas virtudes cristianas que se volvieron locas. Enloquecieron las virtudes, porque fueron aisladas unas de otras y vagan por el mundo solitarias”

No vale la pena acercarse a aquellos que disfrutan humillando y te hacen sentir pequeño. Esos son los verdaderos cobardes malsanos, lamentablemente: los que suelen ocupar puestos de  responsabilidad y notable remuneración, entre ejecutivos y políticos. Si los que gobiernan una nación son gente atea o masona, difícilmente podemos esperar un resultado bueno. Creo que hay una tendencia muy marcada en creer en “lo que no es bueno”, parece que está de moda ser un enano malo y morboso.

Desde mi experiencia personal con dos culturas tan antagónicas como la española y la alemana, la gente que más me ha ensenado ha sido la más pobre. Los que realmente tienen muy poco pero las que, al mismo tiempo, llevan una vida espiritual rica. No me refiero a la sobriedad, que es el lujo de los ricos. Me refiero a los pobres de verdad. Los que se permiten el “lujo” de ser sobrios es porque ya tienen las necesidades básicas cubiertas, esos me han ensenado nada de la virtud de la pobreza.

Jesús se ensució los pies de polvo para “andar” los caminos como los pobres. Por ello, me han decepcionado (de hecho, yo también a ellos), gente del Opus Dei o Camino Neocatecumenal. Con ellos aprendí que entre los católicos también podían nacer sectas, también peleadas entre ellas. Nada menos parecido a un «movimiento de Iglesia». Parecen recién salidos de ONGs New Age. Dividen a la pobre y débil “Iglesia” en grupos elitistas. Los del nivel medio-bajo son unos asociales intragables; los del nivel alto han elevado a la hipocresía a la categoría de bella arte: cuando hay estafas y marrones desaparecen. Ellos son tan perfectos que nunca caen en debilidades humanas. Sus debilidades son “divinas”.

Luis y yo hemos “andado” un camino juntos que nos ha hecho crcer como personas, salir de el traje hipócrita y dar la cara, aún y siendo juzgados y duramente criticados, seguimos en nuestro camino. Compartimos fe y oración, herramienta que sirve para reparar muchos problemas sin tener que gastar en psicólogos ni sus terapias marcianas.

Gracias a todos los que compartan estos ideales con nosotros.

 

En vuelo

Este es un blog en el que vamos a hablar mi pareja y yo de cosas muy diversas. No tanto de política, pues para eso ya existen otros blogs y las redes sociales, donde unos y otros se afanan en despotricar, más que en buscar soluciones. En este blog queremos hablar de otros asuntos, que probablemente no salen en las «noticias» (mercancía generalmente averiada, con las debidas excepciones), pero que son importantes para nosotros y para más gente, aunque no se dé cuenta. Amable lector, ponte cómodo en alas del albatros y comparte con nosotros la estela de este ave y nuestra travesía.